La historia del mundo antiguo es una de agua.
Las culturas surgieron y cayeron sobre sus olas, y los objetos cotidianos que dejaron atrás cuentan historias de sus relaciones con el mar. Para comerciantes, artesanos, soldados y colonos, el Mediterráneo era una vía para el intercambio cultural, impulsando el arte y la tecnología, a veces a través de la conquista violenta y otras veces a través de la interacción pacífica.
Centrándose en tres mundos antiguos influyentes: egipcio, griego y romano, cada uno tenía sus propios valores, estética y estructuras sociales. Sin embargo, todos se desarrollaron en conversaciones entre sí, recordándonos que la globalización no es solo un fenómeno moderno.